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lunes 31 de mayo de 2010

Digno de admirar!!!!!!!!!!!!!!! ¿Cuantos estos hay en el Futbol Hondureño ?






Rambo, el "Santa Claus" de Puerto Cortés
Rambo de León creció en las filas del Platense, vivía la mayor parte de su tiempo en la sede del equipo.
Honduras, 30.05.10 - Actualizado: 31.05.10 12:35am - Kelvin Coello: kelvin.coello@diez.hn

ANTES DE LEER LO QUE ACONTINUACION SE LE PRESENTE ES PARTE DE LO QUE SABE DE ESTE EXCELENTE JUGADOR HONDUREÑO, QUE PARA UNOS ES LOCO, EN EL SIGUIENTE ENLACE ENCONTRARA UNA BIOGRAFIA MAS DETALLADA DE LO QUE ESTE JUGADOR A HECHO, EN HONDURAS Y FUERA DEL MISMO!!!!
http://en.wikipedia.org/wiki/Julio_C%C3%A9sar_de_Le%C3%B3n




Hablar de la vida de Julio César de León en este espacio, sin duda es muy poco, pero veremos hasta dónde llegamos. Rambo es uno de los jugadores más admirados por chicos y grandes, un tipo que viene de abajo, es sufrido, pero valiente y sin complejos.
La historia de Julio de León es peculiar, desde que se enroló en el mundo del fútbol su vida ha estado llena de locuras, pero en la cancha es otro nivel, con su fútbol borra esta faceta.
Geovany Brocato, un viejo amigo de Julio, quien además fue directivo del Platense y uno de los que le ayudó al hoy volante de la Bicolor para que llegara a las filas de los Tiburones, nos cuenta anécdotas del fino volante derecho.
“Cuando Rambo se fue a jugar a Uruguay y anotó el primer gol en el empate del Maldonado, le pidió a los directivos del equipo que deseaba comer baleadas para celebrar. Entonces los uruguayos no encontraban qué hacer y llamaron a don Mario Sierra, ex presidente del Platense, para que les explicara qué eran las baleadas que pedía De León, vino don Mario y les explicó y así saciaron los deseos de Julio”, comenta Bocrato.
No es que Julio sea violento fuera de las canchas, pero una de sus pasiones eran las armas de fuego.
“Cuando recibió sus primeros pagos lo primero que compró fue una pistola, era una 40 milímetros, ya en la tarde la estaba empeñando porque no tenía pisto. También se compró una cadena que le había costado tres mil lempiras y también la terminó vendiendo porque era un chavalito que no sabía qué hacer con el pisto, pues estaba emocionado”, nos cuenta Geovany.
De la capacidad de Julio nadie lo duda, pero muchas veces nos ha puesto a pensar cuando se mete en líos en la Selección Nacional, lo único que hace es reírse de sus locuras.

EL CHICO MALO
En el barrio lo llamaban “loco”, pero no es que sea “renco de la cabeza”, es que era un tipo diferente que siempre trataba de sobresalir en todo.
Manrique Amador, hoy en día representante de jugadores y uno que convivió con Rambo desde los seis años, nos narra la niñez del “loco”.
“En las temporadas de los mangos que es por este tiempo, andaba buscando en qué casa estaban los mejores para bajarlos con una onda de hule y así se hacía el día”, nos cuenta Manrique.
“Una vez se subió a un palo, siempre de mangos, era en la noche y cuando se aprestaba a bajar el mango, había un mapache en una rama. Y del miedo porque el animal le ‘peló’ los dientes, se tiró desde la puntita de aquel palo, muerto de miedo, casi se mata, ja, ja, ja”, dice Amador.
¿Por qué lo de “Rambo”?
Rambo creció en el barrio Copen de Puerto Cortés, cuando salía de la casa lo primero que hacía era amarrarse un trapo en la cabeza y hules en la mano, de allí nace el Rambo”.
“Siempre andaba con una calzoneta toda apretada, sin camisa y la panza llena de culiches”, dice Manrique.
El hoy jugador del Torino de Italia se crio con sus tíos, doña Julia, a quien le dice mamá y don Pablo de León, quien es como su papá.

PLATENSE
El Platense es el equipo de los amores de Julio de León, llegó en el verano de 1995 y su ficha costó seis mil lempiras y fue el mismo Rambo quien se hizo pasar como representante. “Lo entrenábamos en Indeport, tenía 15 años, pues como el fregado era loco, le valía hacer cualquier cosa. Un día llegó a Platense y firmó con ellos y como era menor de edad le valió, sólo le dieron seis mil pesos por la ficha que, por cierto, se lo cancelaron en tres pagos”, nos cuenta don Pablo de León, tío del volante de la Bicolor.
El volante era uno de los que más empeño ponía, su especialidad para cobrar los tiros libres lo trae desde pequeño. “En la casa todo lo que encontraba lo pateaba, siempre fue así, no podía ver algún juguete porque lo pateaba. Recuerdo que en los entrenamientos cuando estaba en las menores de Indeport, se quedada realizando disparos al marco, mientras los demás cipotes, ya cansandos, se tiraban en el piso”, cuenta don Pablo.

LOS MAESTROS QUE LO FORMARON
En el barrio Copén de Puerto Cortés, Rambo era súper conocido, desde los 8 años se entrenó en el Indeport que dirigía don Pablo de León, su tío, además de don Hermelindo Cantarero, quien es uno de los principales pioneros en la carrera del jugador.
“Rambo siempre fue uno de los mejores que teníamos en el grupo, también estaba Edgar Álvarez que eran ‘uña y mugre’. En la cancha siempre sobresalía y les decía a los demás compañeros que eran malos, que no le ponían y que nunca iban a salir adelante”, cuenta Hermelindo Cantarero.
Una historia que pocos conocen de Rambo es que estuvo jugando en el Real Sociedad de Tocoa cuando tenía 14 años. En la cancha Francisco Durón de Tocoa fue donde se forjó y aprendió a patear tiros libres.
“Con don Pablo nos quedábamos dos horas poniendo a Julio a lanzar los tiros libres, estuvimos durante ocho meses en el Real Sociedad, hacía 20 disparos al marco y metía 18”, confiesa Cantarero.
Esta historia de los los tiros libres queremos ver en el Mundial, queremos que tus sueños se hagan realidad con esa genialidad.

PAGABA POR NO ENTRAR A LA CLASE
La pasión de Rambo siempre fue el balón, en su vida como estudiante de primaria en la escuela República de Chile del barrio Copen, era de los menos aplicados, no le gustaba recibir clases.
“Cuando dejaban tareas a veces no las hacía, se iba a jugar y así como llevaba el cuaderno, así lo traía al día siguiente por eso siempre ‘lo calentaban’. Repitió como dos años un grado, creo que fue en segundo, era rudo”, nos cuenta Manrique.
El sueño de Julio de ser futbolista pudo más que el de ser un profesional de éxito, terminó el sexto grado a puras cachas. “Julio no pudo seguir el colegio porque se metió al Platense, lo hicieron debutar en Liga Nacional, luego se fue al extranjero.
No era aplicado, pero sí inteligente, hoy en día habla tres idiomas, el italiano lo maneja mejor que los nativos, se defiende muy bien con el inglés”, dice Manrique Amador, uno de los mejores amigos de Rambo.

LAVABA LOS TACOS DE DUARTE( a esto le llamo humildad)
En Platense, cuando alguien dice Rambo, todos guardan silencio. Se respeta, pues desde los 12 años hasta hoy, que es un ídolo, cuando tiene tiempo se pasea por el club. Cuando era niño, Julio se encargaba de pulir los tacos de los jugadores, además de preparar los conos de entrenamiento y balones.
Por esos días en Platense se destacaban jugadores como Alexis Duarte, los hermanos Roberto y Robert Bernárdez, Reinaldo Clavasquín, entre otros, a quienes él les lustraba los tacos, “no le daba pena”, nos dice Manrique.
“Cuando estuve con él en Italia y nos paseábamos por el Coliseo Romano en un BMW, escuchando reguetón, me decía Rambo, ‘te acordás cuando andábamos bajando mangos o en bicicleta. Cómo es la vida’, recordaba mientras pasaban unas italianas a nuestro lado”, dice entre risas Manrique, a quien Rambo llevó a vivir a Italia desde que él se instaló en este país.

DESDE BEBÉ ESTUVO CON SUS TÍOS
La familia de León es una de la más reconocidas en Puerto Cortés, Rambo vive con sus tíos don Pablo y doña Julia desde que tenía tres meses.
La niñez de Rambo estuvo ligada a muchas cosas, nunca padeció de enfermedades y su única debilidad fue la pelota. El único punto negro en su vida fue que su verdadero padre le dio poco cariño, aunque siempre estaba pendiente de lo económico.
“Recuerdo que la única vez que lloró fue cuando estaba en la escuela y cuando salió fue a buscar a su papá, don Benjamín de León, en ese entonces trabajaba en la Portuaria. Estaban todos los niños de los ejecutivos jugando en las canchas que allí habían y a él no lo dejaron entrar porque andaba descalzo y regresó llorando.
Esa fue la única vez que lo vi triste, pero él decía que iba a jugar en España y en canchas mejores y miren que lo logró”, dice don Pablo un poco nostálgico al recordar la infancia del jugador.

300 PESOS GANABA EN PLATENSE( QUE BARBAROS!!!!!!!!!!!!!!!!)
Todos los grandes en la historia vienen de abajo, por eso Rambo lo es hoy, siempre le decía a sus amigos que él sería superior a todos. “A pesar de todas las cosas que hoy ha ganado, no se agranda, cuando viene a Puerto Cortés visita a todos los amigos, anda por las calles y platica con todo el mundo”, reseña Geovany Brocato, uno de los amigos de barrio de Rambo.
“Recuerdo cuando en la directiva del Platense le compraron los primeros tacos porque no ganaba mucho, siempre fue bien portado”, dice. “Alberto Romero no dudó de su capacidad y lo inscribió en la liga para hacerlo debutar, a todos nos sorprendió verlo porque era un espectáculo.
Empezó ganando 300 lempiras, después 500, luego 1,500 hasta hoy que gana no sé cuánto, pero qué bien merecido se lo tiene”, nos comenta entre risas Brocato. Hoy por hoy, Julio es uno de los más talentosos de la Bicolor y del fútbol centroamericano.

JUGABA BALONCESTO Y SÓFTBOL ( TALENTO !!!!!!!!!!!!!!!!!!!)
Cuando Rambo estaba en plena adolescencia era uno de los chicos más tremendos del barrio, no paraba en la casa, a veces no llegaba ni a comer porque sólo salía de la escuela y a la cancha. Por las tardes se dedicaba a jugar pelota en el equipo que entrenaban don Pablo de León y Hermelindo Cantarero.
“Se ponía unas calzonetitas, sin camisa, descalzo y salía para la cancha que estaba detrás del estadio.
Luego que entrenaba, en la noche se iba a jugar baloncesto con los amigos, era un tipo incansable”, cuenta don Pablo.
“Había veces que en la casa no sabían dónde estaba. En una de tantas, nos contaron que se había ido a practicar sóftbol en la calle 15 de Cortés con un tipo que le decían Cañaña, durante varios meses lo practicó y nadie se daba cuenta”, dice don Pablo.
“Por eso es que siempre en las pruebas de resistencia ganaba, siempre sobresalió y lo mejor que a Julio no le gustaban los vicios, siempre fue sano, porque la mayoría de los amigos a lo que se dedicaban era a jugar pelota. Es mentira que digan que era utilero del Platense, sucedía que siempre se llevaba bien con varios jugadores como Alexis Duarte, Clavasquín, Piota, Roni Morales y otros”, nos relata don Pablo.

EL RAMBO ( PERSONAJE)
Jugador de talento puro es el Rambo de la gente, el más alegre del grupo de seleccionados y un trotamundos que su mayor diversión es pasar de ascenso en ascenso con los equipos italianos.
Creció en una humilde familia hasta ser un producto ‘Made in Platense’, ese que dice es su amor eterno. Así comienza la vida de Julio César “Rambo” de León, el genio, “el loco” de todos.
En Puerto Cortés, su pueblo natal, es de los hombres más famosos, no sólo porque es futbolista, sino porque es uno de los hijos altruistas que ama su tierra.
“Cada vez que viene a Puerto Cortés, Julio es un tipo que trata bien a la gente, no se detiene al gastar el dinero, lo hace con el corazón”, dice Pablo de León, tío del volante.
Para la escuela fue poco, se salía de las aulas de clases para irse a jugar pelota. Le pedía permiso a la profesora para ir al baño y no regresaba más.

SUS CLUBES
Han sido Platense y Olimpia en Honduras, Atlético Celaya de México, Deportivo Maldonado en Uruguay, y en Italia, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera: Fiorentina, Reggina, Catanzaro, Sambenedettense, Teramo, Genoa, Parma y Torino.

SU PASADO ( BIOGRAFIA DEPORTIVA )
Rambo de León creció en las filas del Platense, vivía la mayor parte de su tiempo en la sede del equipo. Era el jugador que le pulía los tacos a los jugadores, toda su niñez estuvo ligada al fútbol.
VIDA
Su primera experiencia en el extranjero fue cuando viajó al Maldonado de Uruguay, allí se le conoció como uno de los más talentosos.

SUELDO (SE APROVECHAN DE LA IGNORANCIA DE OTROS)
El primer pago que Julio César recibió en el Platense fue de 300 lempiras... para él era como una mina, pues proviene de una familia humilde.
DT
El entrenador argentino Alberto Romero fue el que lo hizo debutar en Platense en 1996 con apenas 16 años.

SU FE ( VISION )
El sueño de Rambo siempre fue jugar un Mundial, desde que llegó por primera vez a la Selección en 2000. Diez años después se le hizo realidad, está en Sudáfrica.

SU VIDA ESTUDIANTIL ( BIOGRAFIA ACADEMICA )
Pasó sus días de párvulo en la escuela República de Chile de Puerto Cortés de 1986 a 1993.
La pelota no le permitió seguir estudiando y se quedó sólo con nivel primario.

SUS DOS DESEOS (ANHELOS)
Rambo le ha mencionado a sus amigos que cuando la vida en el fútbol extranjero se le termine, se retirará jugando en el Platense, además piensa iniciar su carrera como entrenador de los escualos.

Es altruista... ( SENSIBILIDAD HUMANA )
Cada vez que llega a Puerto Cortés le lleva implementos deportivos a los chavos de los barrios pobres.


BIBLIOGRAFIA
http://www.diez.hn/Honduras%20en%20Europa/Ediciones/2010/05/31/Noticias/Rambo-el-Santa-Claus-de-Puerto-Cortes

http://en.wikipedia.org/wiki/Julio_C%C3%A9sar_de_Le%C3%B3n

1 comentario:

Anónimo dijo...

wao excelente